La capital mexicana está a punto de convertirse en epicentro mundial de un fenómeno que va mucho más allá de los escenarios: el turismo musical. Con el regreso de Oasis y su esperado reencuentro en el Estadio GNP los próximos 12 y 13 de septiembre, la CDMX no solo vibrará al ritmo del britpop, sino que también recibirá a miles de viajeros que han decidido transformar su pasión musical en una experiencia de viaje completa.
Turismo musical: El poder de viajar por la música
El turismo musical —definido por la European Business School como aquel que motiva a los viajeros a desplazarse para conciertos, festivales o lugares emblemáticos de la música— se ha consolidado como una de las formas de viaje con mayor crecimiento en el mundo. Más que entretenimiento, representa un motor cultural y económico que dispersa a los visitantes por distintas zonas y genera vínculos sociales entre ellos.
En México, esta tendencia ha cobrado fuerza. Según el INEGI, en 2024 más de la mitad de la población adulta (52.5%) asistió a un evento cultural o musical, un aumento significativo respecto al año anterior. Además, estudios de IPSOS y Airbnb muestran que más del 40% de los mexicanos planea integrar un concierto o festival en sus viajes de 2025, con especial interés en los jóvenes de 18 a 27 años.
Oasis y el reencuentro que mueve a toda una generación en la CDMX
El caso de Oasis ilustra a la perfección este auge. Con boletos agotados desde hace meses, el concierto convoca a un público marcado por la nostalgia: los millennials de 30 a 39 años, quienes crecieron con la banda sonora de los Gallagher y hoy viajan para revivirla en vivo.
La procedencia de los asistentes confirma la magnitud del fenómeno: de ciudades mexicanas como Monterrey (18%), Guadalajara (14%), Tijuana y Mérida, y de destinos internacionales como Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Guatemala y San José, Costa Rica. La capital mexicana se convierte así, en un punto de encuentro global donde la música británica conecta culturas, generaciones y emociones.
¿Cuál será el impacto económico de Oasis más allá del concierto?
El concierto de Oasis no solo será histórico para los fans, sino también para la economía local. De acuerdo con Airbnb, el gasto promedio por reservación supera los $1,000 pesos, y el 89% de los viajeros aprovechará su visita para explorar la ciudad más allá del concierto. Esto significa un flujo directo hacia restaurantes, comercios, transporte y experiencias locales.
Un estudio basado en el modelo IMPLAN refuerza la relevancia: por cada peso invertido en alojamiento, se generan cuatro pesos adicionales en micro y pequeños negocios del entorno. Así, el turismo musical se convierte en catalizador para que comunidades y emprendedores se beneficien de esta ola de visitantes.
Con la llegada de Oasis, la Ciudad de México confirma su posición como una de las capitales globales del turismo musical. Airbnb ofrece lofts céntricos, departamentos con personalidad local y alojamientos estratégicos frente a los recintos musicales, a los viajeros que buscan vivir mucho más que un concierto: una inmersión cultural.
En tiempos donde la nostalgia mueve masas y la música se convierte en pasaporte, la CDMX demuestra que un acorde puede ser el inicio de un viaje inolvidable.
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