Ama Viajar fue invitado a descubrir McAllen, Texas, durante el vibrante festival MXLAN, y nos encontramos con un destino que tiene todo para enamorar al viajero mexicano.
Nuestro viaje comenzó desde el AIFA, un aeropuerto que por sí solo es una experiencia: moderno, lleno de arte e historia, y con una proyección de crecimiento que lo posiciona como uno de los más importantes del país.
Tras un vuelo de apenas 1 hora y media, aterrizamos en McAllen, donde fuimos recibidos con gran hospitalidad por autoridades locales, incluyendo el alcalde de la ciudad. Desde el primer momento, McAllen nos hizo sentir bienvenidos con una calidez que define el espíritu del destino.
Cultura, tradición y sabor en cada esquina
La razón principal de nuestra visita fue MXLAN, un festival que celebra las raíces mexicanas con orgullo, creatividad y una energía que contagia. Pero el viaje fue mucho más que un festival: fue una inmersión total en lo mejor de McAllen.
Desde experiencias gastronómicas de primer nivel —como nuestra cena en TOLOA, un restaurante que rinde homenaje al México contemporáneo con platillos y mixología inolvidables—, hasta desayunos en lugares encantadores como Sweet Paris o Common Space, cada rincón del itinerario nos mostró una faceta distinta de la ciudad.
En McAllen, la mezcla de culturas no es una casualidad: es parte de su identidad. Lo vimos en su arquitectura, en los sabores, en la música y en la calidez de su gente.
Compras, museos y naturaleza
McAllen también es un paraíso para quienes disfrutan del shopping, y La Plaza Mall es prueba de ello: un centro comercial inmenso con tiendas para todos los gustos.
En el ámbito cultural, recorrimos el Museo de McAllen, con exposiciones interactivas que despiertan la curiosidad de grandes y chicos. También exploramos Quinta Mazatlán, una reserva natural que combina arte, sostenibilidad y biodiversidad, y conocimos los avances de su ambiciosa expansión, que promete convertirse en un ícono de la región para 2026.
Conexión al aire libre y fiesta total
El viaje también tuvo momentos de relajación y contacto con la naturaleza. Disfrutamos de actividades al aire libre como kayak y pesca en un entorno tranquilo y lleno de vida.
El Festival MXLAN nos regaló una experiencia inolvidable: música en vivo con artistas como Lila Downs, lucha libre, exposiciones de arte, diseño, gastronomía y más. Un evento que encapsula perfectamente lo que es McAllen: diversidad, arte y mucho corazón.
Una despedida que nos dejó con ganas de volver
La cena de despedida en Macaroni Grill fue el broche de oro de un viaje redondo. Y como si eso no fuera suficiente, al partir, fuimos despedidos en el aeropuerto por el propio alcalde y el equipo organizador, quienes nos hicieron sentir parte de esta comunidad.
Gracias a Syoon Group y al gobierno de McAllen por hacer posible esta experiencia. Si estás buscando un destino cercano, lleno de cultura, sabor y hospitalidad, McAllen tiene todo para convertirse en tu próxima escapada.


