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Compartir una habitación es un salvavidas económico para miles de viajeros

Compartir una habitación es un salvavidas económico para miles de viajeros

Airbnb ha compartido nuevos datos que revelan su impacto en la economía local y en las familias anfitrionas en México. Más allá de ser una plataforma de alojamiento, se ha convertido en un salvavidas económico para muchas familias. Los datos refuerzan el rol vital de Airbnb en la industria turística, creando opciones accesibles para viajeros y fortaleciendo la economía local. Descubre en esta nota por qué compartir una habitación es un salvavidas económico para miles de viajeros.

Los anfitriones mexicanos desempeñan un papel esencial en esta historia. El incremento del costo de vida ha llevado a que más personas compartan sus hogares. Los datos muestran que el 62% de los anfitriones en México ha utilizado los ingresos de Airbnb para hacer frente a los crecientes gastos, mientras que el 50% lo ve como una forma de conservar su hogar.

No se trata solo de grandes anfitriones profesionales. Ocho de cada diez anfitriones son particulares que comparten sus propias casas o segundas residencias, como cabañas en la playa o en la montaña. Sus ingresos promedio son cercanos a los 64,000 pesos mexicanos al año, un aporte valioso para sus economías personales.

Un dato sorprendente es que la mitad de los anfitriones son mujeres, el 14% son personas mayores de 60 años y casi el 77% considera que ser anfitrión no es su actividad principal. Esta diversidad en los anfitriones refleja la amplitud de esta plataforma en la sociedad mexicana.

Compartir una habitación es un salvavidas económico para miles de viajeros

Compartir una habitación es un salvavidas económico para miles de viajeros.

Las habitaciones privadas también han tenido un auge. Estas ofrecen una estancia asequible para los huéspedes y permiten a los viajeros sumergirse en la ciudad como un local. En 2022, las noches en habitaciones privadas en México aumentaron más del 40%, y el ingreso típico de los anfitriones de habitaciones privadas fue de cerca de 14,000 pesos al año. La calidad de estas estancias queda respaldada por el hecho de que el 75% de las reservas en habitaciones en México recibieron una calificación de cinco estrellas.

Más allá de los números, los anfitriones de Airbnb tienen un impacto económico y social significativo. Casi 9 de cada 10 anfitriones recomiendan comercios locales a los huéspedes, lo que ha respaldado miles de empleos en México. Según un estudio de Oxford Economics, por cada 10 dólares que un huésped gastó en sus reservaciones en Airbnb, gastó 39 dólares más en negocios locales.

La hospitalidad mexicana se refleja en el hecho de que el 20% de los anfitriones en México son Superanfitriones, ofreciendo experiencias excepcionales a los huéspedes.

Airbnb en México va más allá de proporcionar alojamiento; está tejiendo una red económica y social que beneficia a familias, comunidades y negocios locales. Su impacto se extiende más allá de los hogares para dar forma a una experiencia turística auténtica y enriquecedora.

Y tu, ¿Te has hospedado en alguna propiedad a través de Airbnb?

Cuéntanos tu experiencia.

 

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