Hay algo que cada vez es más claro en la industria turística: no se trata solo de atraer viajeros, sino de cuidar los lugares que visitamos. En destinos como Los Cabos, donde la naturaleza es parte esencial de la experiencia, las acciones sustentables dejan de ser un valor agregado… y se convierten en una necesidad.
En este contexto, Grupo Solmar está apostando por un modelo que va más allá del reciclaje tradicional: reducir al mínimo los residuos que terminan en rellenos sanitarios. El objetivo no es dejar de generar residuos —algo prácticamente imposible en la operación hotelera—, sino reintegrarlos a la economía. Una acción concreta para la sustentabilidad.
Para darles una idea, sólo en 2025, el grupo evitó que más de:
- 103 toneladas de aceite
- 35 toneladas de plástico
- 8.8 toneladas de cartón
- 2.9 toneladas de vidrio
- 2.5 toneladas de aluminio
terminaran en rellenos sanitarios.
¿Cómo lo logran?
El proceso comienza dentro de los propios hoteles.
Desde habitaciones, restaurantes y áreas comunes, el personal separa los residuos en categorías específicas. Posteriormente, todo se traslada a un almacén de reciclaje especializado, donde se clasifican y preparan para su revalorización. Dos veces por semana, proveedores autorizados recolectan los materiales para integrarlos a distintas cadenas productivas.
Algunas de las acciones más destacadas incluyen:
- El vidrio reciclado se transforma en piezas de decoración artesanal que regresan a los hoteles
- El aceite vegetal usado se convierte en biodiésel
- Materiales como plástico, cartón y aluminio se procesan para su transformación industrial
Este enfoque permite cerrar el ciclo de los residuos y reducir significativamente el impacto ambiental.
El programa también incorpora un componente clave: la trazabilidad.
Esto significa que cada residuo puede ser monitoreado desde que se genera hasta que se transforma, garantizando que realmente se reincorpore a la economía.
Además, los ingresos obtenidos por la venta de estos materiales se reinvierten en mejorar los procesos internos, creando un modelo autosostenible.
En Ama Viajar creemos que el turismo del futuro se construye con acciones como estas: reales, medibles y con impacto.
Porque viajar también implica responsabilidad.
Y cada decisión —desde dónde nos hospedamos hasta cómo operan los destinos— puede contribuir a cuidar los lugares que tanto nos gusta explorar.


