Crédito de la foto de portada: Estes Park_Camping VanLife_CR Visit Estes Park and johnberry
En Ama Viajar llevamos años contando historias de mujeres que recorren el mundo de una forma distinta. Hoy, esa transformación ya no es una percepción: es una tendencia que está redefiniendo la industria turística.
Durante los últimos años, en Ama Viajar hemos impulsado campañas dedicadas a visibilizar a las mujeres viajeras porque creemos que viajar es mucho más que cambiar de destino: es una herramienta de independencia, crecimiento personal y descubrimiento. En cada historia que hemos contado encontramos un patrón que se repite: las mujeres ya no buscan únicamente visitar un lugar, buscan vivir una experiencia que las transforme.
Y no somos las únicas que lo hemos observado.
De acuerdo con diversos estudios de la industria turística, las mujeres influyen en cerca del 80% de las decisiones de viaje dentro de sus familias o grupos, y cada vez viajan más por iniciativa propia. Además, el mercado global de los viajes en solitario realizados por mujeres mantiene un crecimiento constante, impulsado por una generación que prioriza las experiencias sobre las posesiones y que busca viajes con significado, bienestar y contacto con la naturaleza.
Esta evolución también ha cambiado la forma en que elegimos los destinos.
Hace algunos años, la conversación giraba alrededor de resorts, compras o playas. Hoy vemos un creciente interés por los road trips, los parques nacionales, el senderismo, los festivales al aire libre, la gastronomía local y los pueblos con identidad propia. Las vacaciones dejaron de medirse por la cantidad de fotografías frente a un monumento y comenzaron a medirse por las historias que regresamos contando.
En ese nuevo mapa de los viajes, Colorado aparece como uno de los destinos que mejor responde a esta evolución.
No porque esté de moda, sino porque ofrece exactamente aquello que muchas mujeres están buscando: libertad para explorar, naturaleza, cultura, aventura y bienestar, todo en un mismo viaje.
Crédito de la imagen: Garden of the Gods 0925 CR_ Maxime Vallée – Nos Curieux
Cuando el camino se vuelve parte del viaje
Uno de los mejores ejemplos es Trail Ridge Road, dentro de Rocky Mountain National Park, considerada la carretera pavimentada continua más alta de Estados Unidos. Conducir entre paisajes alpinos, detenerse en miradores sobre las Montañas Rocosas o caminar alrededor de Bear Lake convierte un simple traslado en una experiencia memorable.
Para quienes disfrutan los viajes por carretera —una tendencia que ha crecido entre grupos de amigas y viajeras independientes—, Colorado cuenta con 26 rutas escénicas e históricas que conectan montañas, pequeños pueblos, antiguas comunidades mineras y algunos de los paisajes más espectaculares del oeste de Estados Unidos.
Viajar también es coleccionar experiencias
Cada vez más mujeres nos dicen que ya no buscan regresar con una maleta llena de compras, sino con recuerdos imposibles de repetir. Colorado parece haber entendido muy bien ese cambio.
Puedes abordar el histórico Durango & Silverton Narrow Gauge Railroad, un tren de vapor que atraviesa cañones y montañas de San Juan siguiendo una ruta que solo puede apreciarse desde las vías.
O terminar el día asistiendo a un concierto en Red Rocks Amphitheatre, considerado uno de los escenarios al aire libre más impresionantes del mundo, donde la música se mezcla con enormes formaciones rocosas y un cielo lleno de estrellas.
Y si lo que buscas es desconectar por completo, pocas experiencias son tan sorprendentes como caminar sobre las dunas más altas de Norteamérica en Great Sand Dunes National Park and Preserve y, al caer la noche, contemplar la Vía Láctea en uno de los cielos más limpios del país.
El turismo de bienestar ya no significa quedarse quieta.
Crédito de la imagen:SteamboatHotSprings_DSC_0594_R_FLAT4C_CR_ CTO
Otra de las grandes transformaciones que hemos observado en Ama Viajar es que el concepto de bienestar también cambió.
Para muchas mujeres, descansar ya no significa permanecer todo el día junto a una alberca. Significa caminar entre montañas, remar en un lago, respirar aire limpio, recorrer un sendero o simplemente desconectarse del teléfono durante unas horas y Colorado ofrece ese equilibrio de manera natural.
Después de una jornada de aventura es posible relajarse en aguas termales como Ouray Hot Springs, Strawberry Park Hot Springs o Glenwood Hot Springs, hogar de una de las piscinas de aguas termales más grandes del mundo.
También es posible vivir la tradición del oeste estadounidense hospedándose en ranchos como Black Mountain Ranch, Sundance Trail Guest Ranch o Sylvan Dale Guest Ranch, donde las caminatas, los paseos a caballo y la gastronomía regional forman parte de la experiencia.
Viajar ya no es escapar. Es encontrarse.
Crédito de la imagen:Vail Gore Creek on the water CR Discover Vail
Quizá esa sea la mayor enseñanza que hemos aprendido después de años contando historias de mujeres viajeras.
Ya no viajamos para tachar destinos de una lista. Viajamos para sentirnos pequeñas frente a una montaña. Para compartir un road trip con nuestras amigas y para comprobar que todavía somos capaces de sorprendernos.
Y cuando un destino logra reunir naturaleza, cultura, aventura, bienestar y experiencias auténticas en un mismo viaje, deja de ser solo un lugar en el mapa para convertirse en una historia que vale la pena vivir. Es por eso, que nosotras ya tenemos a Colorado en nuestra mira.


