Cada verano, durante apenas unas semanas, un bosque de Tlaxcala se ilumina de manera natural. Y verlo en persona es una de esas experiencias que todo viajero debería vivir al menos una vez.
Vivimos en una época en la que casi todo ocurre frente a una pantalla.
Buscamos el mejor ángulo para una fotografía, esperamos el siguiente video viral y muchas veces olvidamos que algunos de los espectáculos más impresionantes siguen ocurriendo donde siempre han estado: en la naturaleza.
Las luciérnagas son uno de ellos.
Cada año, entre finales de junio y principios de agosto, miles de estos pequeños insectos iluminan los bosques de Tlaxcala en un fenómeno natural que dura apenas unas semanas y que convierte al estado en uno de los destinos más especiales para quienes disfrutan viajar con calma, conectar con el entorno y dejarse sorprender.
En Ama Viajar siempre hemos creído que los mejores viajes son aquellos que nos hacen sentir pequeños frente a la grandeza de un lugar.
Y pocos escenarios logran eso como un bosque que, poco a poco, comienza a encenderse al caer la noche.
Solo el silencio del bosque y miles de destellos que aparecen entre los árboles como si la naturaleza hubiera decidido regalar un espectáculo privado.
Con esa idea, Turitour vuelve a organizar uno de los recorridos más esperados de la temporada, una experiencia de un día que combina naturaleza, gastronomía y patrimonio cultural.
Antes de llegar al santuario, el tour hace una parada en el Pueblo Mágico de Tlaxco, donde los viajeros pueden recorrer su centro histórico, conocer algunos de sus principales atractivos y disfrutar de la gastronomía local antes de adentrarse en el bosque para el avistamiento.
Y quizá ese sea uno de los mayores aciertos del recorrido.
No se trata únicamente de ir a ver luciérnagas. Se trata de descubrir un destino completo. De caminar sin prisas. De probar sabores locales.
De conocer comunidades que han aprendido a proteger este fenómeno natural y convertirlo en un ejemplo de turismo responsable.
Porque las luciérnagas también nos recuerdan algo importante: la naturaleza tiene sus propios tiempos.
Solo aparecen durante una corta temporada y el acceso a los santuarios está cuidadosamente regulado para proteger su hábitat y garantizar que este espectáculo pueda seguir existiendo durante muchos años más.
La experiencia estará disponible todos los sábados, del 28 de junio al 2 de agosto, con salidas desde distintos puntos de la Ciudad de México, entre ellos Auditorio Nacional, Ángel de la Independencia, Reforma 222, Hemiciclo a Juárez y Zócalo. El recorrido incluye transporte redondo, coordinador de grupo, visita a Tlaxco, acceso al Santuario de las Luciérnagas, alimentos y tiempo libre para disfrutar del entorno. El costo es de $1,269 pesos para adultos y $1,169 pesos para niños.
Cada temporada aparecen nuevos lugares de moda.
Nuevos restaurantes, nuevos miradores, nuevas experiencias para presumir en redes sociales.
Pero muy pocas tienen la capacidad de hacernos guardar el teléfono por unos minutos para simplemente observar.
Las luciérnagas siguen logrando eso y quizá por esa razón, continúan siendo una de las experiencias naturales más mágicas que se pueden vivir en México.
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