Menos itinerarios, más experiencias: ahora el plan es quedarse más tiempo

Menos itinerarios, más experiencias: ahora el plan es quedarse más tiempo

Los viajes ya no se tratan de correr de un lugar a otro para llenar el carrete del celular. Cada vez más viajeros prefieren bajar el ritmo, quedarse algunos días extra y descubrir un destino como lo hacen quienes viven ahí.

Esta forma de viajar, conocida como slow travel, sigue ganando popularidad y México tiene todo para disfrutarla: mercados llenos de historia, cocinas tradicionales, productores locales y experiencias que van mucho más allá de una simple visita turística.

De acuerdo con datos de Airbnb, las estancias de cinco noches o más crecieron un 7% durante 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, reflejando el interés de los viajeros por vivir experiencias más auténticas y con mayor conexión con cada lugar.

Ensenada: entre viñedos y cocina frente al mar

Si hay un destino que invita a disfrutar sin prisas, ese es Ensenada. Además de sus paisajes costeros, el Valle de Guadalupe se ha consolidado como la capital del vino mexicano, donde es posible recorrer bodegas, conocer a los productores y degustar etiquetas locales acompañadas de la reconocida cocina Baja-Mediterránea.

Aquí la experiencia no consiste solo en probar un buen vino, sino en entender cómo el clima, la tierra y el talento de los chefs han convertido a esta región en uno de los grandes referentes gastronómicos del país.

Puebla: donde el mole cuenta historias

En Puebla, la gastronomía también es una forma de conocer la historia. Más allá de sentarse a comer un buen mole, hoy existen experiencias que permiten prepararlo desde cero, aprendiendo el proceso tradicional que ha pasado de generación en generación.

Tostar chiles, moler especias y descubrir el equilibrio de ingredientes, convierte la cocina en una ventana para entender la identidad poblana.

Querétaro: vino, queso y un Pueblo Mágico

Peña de Bernal es mucho más que su famosa peña. Sus calles, los viñedos cercanos y las queserías artesanales hacen de esta región una excelente opción para quienes buscan escapadas tranquilas.

Entre recorridos por bodegas y degustaciones de vinos espumosos elaborados en Querétaro, el viaje se convierte en una oportunidad para conocer una de las regiones vitivinícolas que más ha crecido en México durante los últimos años.

Oaxaca: una cocina que se vive con todos los sentidos

Hablar de Oaxaca es hablar de una de las capitales gastronómicas de México. Pero más allá de probar tlayudas, moles o memelas, hoy los viajeros pueden aprender directamente de cocineras y cocineros locales cómo nacen estos platillos.

Desde preparar masa y salsas tradicionales hasta conocer el proceso del chocolate artesanal o participar en una cata de mezcal, la cocina oaxaqueña se convierte en una experiencia que involucra todos los sentidos.

Viajar para conocer, no solo para visitar

El turismo también está cambiando. Hoy muchos viajeros prefieren regresar con una receta aprendida, una conversación con un productor local o el recuerdo de una comida compartida, antes que con una lista interminable de lugares tachados del itinerario.

Porque al final, los mejores viajes no siempre son aquellos donde se visitan más destinos, sino los que permiten conocerlos con calma, descubrir sus sabores y entender las historias que les dan identidad.

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